Archivo de la categoría: Gastronomía

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Ensaladilla Rusa

Historia:

El origen de la ensaladilla rusa se remonta a 1860, cuando el chef Lucien Oliver Guillerminay del restaurante Hermitage de Moscú hizo la primera preparación de este plato. De allí también que se conozca con el nombre de Ensalada Oliver, en honor a su inventor. Cuando el Hermitage cerró en el año 1905 la receta original se perdió inexorablemente, siendo imposible reproducirla hoy en día debido a la inexistencia de documento o receta que describa su elaboración exacta. El plato trascendió más allá de los Montes Urales, y se expandió a Ucrania donde se le agregaron ingredientes más baratos tales como guisantes tiernos y pepinillos, y el venado fue sustituido por pollo. Actualmente es uno de los platos que más se consumen en Rusia. En las ciudades cercanas al extremo oriente de Rusia le agregan arenque y también pepinos no encurtidos. En el sur de Rusia, en las inmediaciones de Volgogrado, le añaden vinagreta y zanahoria.

Ingredientes: (Para 4 personas):

2-3 patatas (450 g)

4 zanahorias

2 huevos

20 aceitunas verdes rellenas

3 cucharadas de guisantes en conserva

2 latas de atún en aceite (200 g)

2/4 de mayonesa casera

100 g de gambas peladas

Sal

Perejil

Preparación:

Colocar las patatas (limpias y con piel) a cocer a fuego suave en una cazuela con agua. Pelar las zanahorias y añadir al agua. Dejar cocer (patatas y zanahorias) durante 25 minutos. A los 25 minutos de cocción, introducir los huevos, 1 cucharada de sal y dejar cocer durante 10 minutos más.

Escurrir el agua, dejar que se temple todo. Reservar las zanahorias en un plato y pelar las patatas y el huevo.

Picar la patata y el huevo en daditos. Cortar las zanahorias en 4 cuartos a lo largo. Apilar los trozos y cortarlos perpendicularmente hasta conseguir trocitos pequeños.

Cortar las aceitunas por la mitad y después finamente.

Pasar por agua hirviendo las gambas peladas 2 minutos. Escurrir el agua y dejar que se templen.

Poner la patata, el huevo, la zanahoria y las aceitunas en un cuenco grande, agregar los guisantes, el atún desmigado y las gambas. Incorporar la mayonesa, mezclar suavemente. Probar, poner a punto de sal y servir. Adornar con una rama de perejil.

A disfrutar en el verano!!

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Anchoas con queso

Historia de las anchoas:

Un salador italiano, Giovanni Vella Scaliota, fue el inventor de los filetes de anchoa en aceite, hecho ocurrido en el año 1883.
Comenzó a realizar en fábrica todo el proceso de limpiar la salazón para luego formar dos tiras o filetes quitando la espina central y envasar las tiras en latas, utilizando mantequilla derretida como cobertura. Las anchoas preparadas así por Vella eran muy sabrosas pero por su elevado costo y otros motivos siguió agudizando el ingenio y tras unos cuantos experimentos y probaturas, llegó a la conclusión de que el aceite de oliva de 0 grados de acidez, era el mejor soporte para lo que pretendía.
Nacieron así los filetes de anchoa en aceite, tal como ahora conocemos. El invento fue un éxito y pronto fue seguido por muchos fabricantes.

Nosotros te los servimos con queso 😉

Calamares de la plaza mayor

De Madrid al cielo por los calamares que sirven 😛

Ingredientes: (para 6 personas)

450g de calamares limpios

Harina para rebozar

Aceite de girasol para freír

Sal

Gajos de limón para adornar

Preparación:

Cortar los calamares en anillas de 1 cm y, si son grandes, cortar los tentáculos por la mitad. Aclararlos y secarlos con papel de cocina para que no salpiquen al freírlos. Espolvorear el calamar con harina, de modo que quede ligeramente cubierto. No echar la sal en la harina porque la sal, si se añade al calamar antes de la cocción, lo endurece.

Calentar el aceite de girasol en una freidora a 180 ºC o en una sartén de forma que un dado de pan se dore en 30 segundos. Para que la temperatura del aceite no baje, fría las anillas de calamar por tandas, dándoles varias veces la vuelta durante 2 o 3 minutos o hasta que estén crujientes o bien doradas por ambos lados. Freír poco tiempo para que las anillas queden jugosas.

Con una rasera, sacar los calamares fritos del aceite y ponerlos sobre papel de cocina para que se escurran bien. Para que no se enfríen, meter en el horno templado mientras se fríen los demás.

Servir con gajos de limón

Ver también: la historia del bocadillo de calamares  en Madrid

 

 

Huevos fritos con puré de manzana, panceta ibérica y caviar de mujol

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Ingredientes por persona.

2 huevos
1 patata nueva
1 manzana
30 gr de mantequilla.
1 trocito de panceta ibérica de un dedo de grosor.
10 gr de caviar de mujol.
Laurel. Pimienta y sal.
Aceite de oliva virgen extra.

Esta receta, adaptada a nuestro estilo procede de uno de los mejores restaurantes de España (•) laureado con las famosas estrellas Michelin, y resulta una de las mejores formas de comer caviar ( allá usaban el de esturión). Lo más difícil de conseguir en la vida y en la restauración actual es la simplicidad y el buen gusto. Pues este plato lo consigue de pleno. En CasaMaria lo puedes comer por 7,90 euros (el mujol nos lo permite) pero también lo puedes hacer en casa.

Modo como la preparamos en Casamaria

1.- cueces la patata con una hoja de laurel y un poquito de aceite de oliva virgen extra hasta que esté a punto de puré. Sal

2.- cueces aparte la manzana (pelada por supuesto) con un poquito de aceite de oliva virgen extra y una pizquita de pimienta hasta que esté a punto de puré.

3.- cocer el trocito de panceta ibérica salada hasta que esté a punto.

4.- quitar el agua de la patata y la manzana y juntarlo todo. Pasarlo por batidora para mezclar bien el puré. Calentar para espesarlo y unir la mantequilla. Si el puré debe quedar espeso. Rectificar la sal

5.- poner aceite muy caliente y sofreír la panceta sólo para que quede dorada churruscante por fuera ( por dentro de e estar con el punto suave de cocción).

6.- en un plato hondo poner el puré como base. Después freír dos huevos con poco aceite y con el punto para huevos rotos, depositar los huevos sobre el puré al lado la panceta. Sobre la clara de los huevos fritos depositar con una cucharita el caviar de mujol.

Una pizquita de sal Maldon sobre la yema de los huevos. ¡Y a comérselos que están deliciosos!

(•) la receta procede del restaurante Can Fabes de Sant Celoni en Cataluñs. Allí seguro que lo hacen mejor y diferente pero a otro precio, claro. (Tampoco sabemos si lo mantienen en la carta actual) Gracias ese estupendo establecimiento los podemos disfrutar. (Se puede copiar pero lo honesto es decir quien fue el genio que inventó el plato original).

Salmón gratinado con salsa de Mostaza y Romero

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Cuando hablamos de alta cocina, además de referirnos a los prestigiosos Chefs que se dedican día a día a la actividad de crear platos excelentes, de gran calidad y sabor inigualable, nos referimos a los platos en sí, que podemos realizar haciendo en casa si es una receta práctica como la que desarrollamos a continuación de salmón en salsa de mostaza con romero.

 

Ingredientes:

– 200 gr de Salmón fresco magro.

– Salsa Mahonesa.

– Salsa Agridulce.

– Mostaza.

– Romero.

– Queso Azul (opcional)

Nota: para un mejor resultado utilizar romero fresco y mostaza antigua.

Elaboración:

Preparación de  la salsa:

Tres cucharadas soperas de mahonesa. Una cucharada sopera de mostaza antigua y una cucharada de salsa agridulce.

Preparación del salmón:

Pre-calentar el horno a 190 grados.

Limpiar el salmón de espinas y piel.

Sazonar con sal y pimienta.

Colocar el salmón en una cazuela de barro y cubrir la parte superior del pescado con dicha salsa. Gratinar al horno durante 15 minutos a 190 grados.

Picar el romero fresco y colocar por encima para decorar.

Nuestro chef recomienda tomate “cherry” para acompañar.

Otra forma de preparación:

Una vez está en el horno el pescado, 10 minutos antes de estar listo, sacar el salmón con mucho cuidado de no quemarse y colocar el queso azul en trocitos. Volver a introducir en el horno por 10 minutos.

¡Servir y disfrutar!

Historia del bocadillo de calamares

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Sabemos que en la Capital existen los calamares desde hace más de dos siglos.

El origen del bocadillo de calamares, se remonta a los tiempos de la reforma Católica. Los ciudadanos estaban privados de comer carne en acontecimientos como la Cuaresma, viernes de vigilia y demás costumbres católicas. Tenían que sustituir la carne por otras viandas como pescados y mariscos, legumbres, tubérculos, dulces, verduras, entre otros.

Era curioso que los madrileños solicitaran materia prima para sus platos, proveniente de regiones remotas.

Los pescados y mariscos comienzan a ser demandados en las capitales interiores como platos alternativos al consumo de carne, sin embargo, el transporte aún era precario y la distribución del pescado difícil.

Por esta razón, en 1739 se piden a la Corte, permisos especiales para traer pescados y mariscos desde los principales puertos del norte de la península. El pescado y los mariscos, empezaron a llegar en mejores condiciones y con mucha más variedad. Curiosamente hoy en día el segundo mercado de pescado más grande del mundo se encuentra en Madrid, después del mercado Tsukiji de Tokio.

El rebozado se utiliza posteriormente para rendir las cantidades. Los hosteleros de la época, también comienzan a darse cuenta que todo lo que fuera rebozado, gustaba mucho más.

El bocadillo o pan plano como tal, existía desde los sumerios en el Antiguo Egipto, conocido también como Shawarm o bocadillo turco, se utilizó a nivel mundial por su practicidad: fácil de preparar, variado, rápido, cómodo y barato. De servir estas elaboraciones en cucuruchos o platos al lado de un pan, a alguien se le ocurriría servirlas dentro de un pan al no llevar por ejemplo espinas el calamar.

El bocadillo de calamar, se convirtió en algo típico en los albergues y las céntricas casas de comidas y no tardó en convertirse en parte de la personalidad ‘a la madrileña‘, es decir, una preparación excelente con una simplicidad absoluta, que hoy en día constituye el más genuino fast food de Madrid.

Una vez situados en el presente, la historia nos muestra que junto con varios locales en la Plaza Mayor Casa María es un restaurante conocido como uno de los mejores sitios donde comerse un bocadillo de calamares, concretamente, el mejor de la Plaza Mayor catalogado hace unos días por la revista Traveler.

¿Y tú? ¿Te atreves a probarlo? Hazte fan de nuestra Página de Facebook pinchando en Me Gusta y te regalamos una caña de cerveza con la compra de tu bocadillo de calamares (precio €2,90 IVA incluido. Promoción actualmente vigente).